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Si de algo estoy segura, es que tener poco dinero no es excusa para ir mal vestido, así como tampoco una chaqueta Chanel es la clave del estilo. La moda no es sólo desfiles y alta costura, la moda es una forma de vida que puedes disfrutar en dólares o en tu alcancía convertida en pantalón.
Karl Lagerfeld dice que puedes verte muy trashy incluso vistiendo con ropa muy costosa. Ya ustedes saben que es momento de nombrar la palabra mágica: actitud. Decidí crear este post para todos aquellos que aún conservan la idea de que para vestir bien tienes que ser millonario, pues estoy encantada de decirles que se equivocan y que el buen gusto hace que todo sea posible.
En Venezuela no tenemos una Quinta Avenida, ni el Paseo de Gracia, es verdad. Además no hay una Salvatore Ferragamo en cada ciudad y lo más preciado que tenemos -todo el grupo Inditex -muchas veces no está al alcance de todos. Pero me niego a pensar (y a que ustedes sigan pensando) que sólo podemos vernos dignos y hermosos con la MasterCard ilimitada. En españa "El diablo viste de Zara", en Venezuela con ojo clínico puedes vestir de lo que sea y lucir genial.
"La mujer que realmente sabe comprar, es aquella que se ve hermosa vestida de una tienda de ofertas", dice Cinzia Fellicetti en su libro "Glamour para llevar". Y es que ir bien vestido no es sólo ropa, es saber llevarla, es vivirla, creértela y hacer que los demás no puedan dejar de ver a esa mujer de labios rojos y falda tubo que acaba de entrar a la recepción. Pues la falda le costó poco más que el ticket de estacionamiento y absolutamente nadie se lo imagina. Sí, esto es posible.
No voy a mentirles, no es fácil. Las tiendas por departamento son: primero, lo más parecido a una avalancha de personas, todas buscando su talla ideal y con 30 piezas en cada brazo; y segundo, requieren del mayor grado de paciencia posible. Es más que un deporte extremo, es un arte. Si te nombro Ciudad Traki, sé que viene a tu cabeza lentejuelas, escarcha, brillo y un poco más de brillo, pero te aseguro que puedes salir ileso y con un titulo de Best Dressed de la semana. El problema no es Traki, el verdadero pecado es que las blusas de mariposas escarchadas son las que más se venden.
Para comprar en una tienda por departamento debes requerir del tiempo necesario para buscar piezas que te favorezcan entre esas montañas de ropa, que como bien dice Maiah Ocando, en algunos casos son "inconsumibles". Esto te obliga a tener el buen gusto tatuado en tu frente cuando te toque escoger. Pero ¿qué es el buen gusto? Alguien dijo una vez que el buen gusto proviene más del juicio que del talento, esto sólo me lleva a pensar que debo utilizar el sentido común cuando voy a comprar.
Para mí, tener buen gusto, no es más que el equilibrio entre la situación, lo que te gusta y te queda bien, el resto se lo das tú al vestido. Entonces este concepto aplica hasta para comprar una botella de vino.
Ya he dicho en post anteriores que este blog no es para aleccionar a nadie sobre moda, por eso ahora pido disculpas de antemano ya que me tomaré la libertad de contarles en forma de tips, todo lo que aplico cada vez que compro en una tienda de ofertas. Esto es como uno de esos consejos de abuela, esos que no tiene fecha de caducidad y que en algún momento serán de gran ayuda. En serio.
Mira varias veces las prendas estampadas antes de comprarlas. Recuerda que aunque ya es un mito que no puedes usar rayas con cuadros, debes seguir manteniendo el equilibro al vestir.
Elige prendas en tonos básicos. En estas tiendas los tonos en las piezas de color pueden ser o muy exagerados o demasiado pálidos en el caso de los pasteles.
Escoge prendas que sean fondos de armario (camisas blancas, pantalones y zapatos negros).
No descartes ninguna pieza porque el precio sea muy bajo. En ocasiones pensamos que esa blusa de 40,00 Bs se romperá antes de que termine la fiesta de graduación de Susanita. No siempre es así.
Toca con paciencia las telas y analiza si son lo suficientemente cómodas para ti.
Pruébate todas las tallas posibles. En el caso de las grandes cadenas, la fabricación de la ropa es masiva y la exactitud de las tallas puede perderse en el proceso. Puede que seas M y una talla XS te quede maravilla.
Si escoges piezas que necesiten una confección de calidad, como vestidos y chaquetas, camina con ellas, siéntelas y asegúrate de que tengan la caída ideal para tu tipo de cuerpo.
Sé sumamente cuidadosa(o) con los zapatos. Un calzado incómodo te puede estropear por completo una cena o un concierto. Camina muy bien con ellos y pregúntate si serás capaz de soportarlos de pie por mucho tiempo.
Vestirse se comprende de varias piezas, pero juntas forman un todo y ese resultado debemos imaginarlo desde que nos colocamos la primera prenda. La ropa es apenas un porcentaje mínimo de lo que significa estar bien vestido. La actitud, tus gustos, tu forma de expresarte y sobretodo cómo te sientes con lo que elegiste, formará tu estilo y dará pie a la elegancia.
Salvador Dalí escribió una vez que "es fácil reconocer si el hombre tiene buen gusto: la alfombra debe combinar con las cejas". Y no pudo haberlo dicho mejor, eso es el buen vestir para mí: un todo en equilibrio.
Janina.








































