La aventura de viajar es para mí sin duda el mejor placer del mundo. Creo que soy una de esas personas que nunca se siente en casa, porque mi hogar está en cualquier lugar que me inspire y me de paz. Fácilmente podría pasarme la vida recorriendo continentes y visitando nuevos rincones que me llenen de energía y motivación; y sé que esto sonará un poco loco, pero incluso cuando estoy de viaje me dan ganas de viajar.
Estando en Vegas recordé una de mis frases favoritas de Diana Vreeland, editora de Harper´s Bazaar por más de dos décadas, una de las mujeres más influyentes en la historia de la industria y musa personal, " El ojo tiene que viajar", dijo, refiriéndose a lo que debían hacer aquellos que deseaban ganarse un puesto en el mundo editorial de aquella época. Vreeland fue la primera editora que envió a sus periodistas a destinos como Japón o el medio oriente, con la idea de que abrieran sus mentes, lograran inspirarse y transmitir colecciones y tendencias con expansión, arte y creatividad.
Yo no podría estar más de acuerdo con su filosofía. Permanecer en contacto con lo desconocido y mantener los sentidos abiertos a lo que sucede alrededor es un mandamiento personal y un deber para quienes entendemos la moda como el universo más infinito y divertido que existe. Y aunque Las Vegas no es la mejor ciudad para filosofar, las genialidades de sus calles iluminadas dejan sin aliento incluso al viajero más experimentado y nutren la mente de todas las culturas que se dirigen a esta ciudad, que nunca duerme y que seguramente te robará el sueño a ti también.
Shorts/Top- Forever21
Zapatos/ Converse
Sombrero/ Forever21
Accesorios/Charlotte Russe
Bolso/ Aldo
Fotografía: Vicente Ramírez
Instagram: @ramirezcardier
Fotografía: Vicente Ramírez
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