martes, 27 de septiembre de 2011

A los pies de Jimmy Choo

Exactamente así me encuentro yo. Luego de ver esta colección mi percepción de la creatividad cambió. Resulta que realmente es posible revivir a un personaje en una prenda de vestir. Jimmy Choo me lo ha demostrado. Cada una de las piezas que verán a continuación son creaciones para el décimoquinto aniversario de esta firma y representan a diez mujeres que marcaron la historia del cine, que dejaron su huella en el mundo femenino y que definitivamente tenían el glamour como sello de su personalidad.



Shirley



Shirley Maclaine




Raquel



Raquel Welch





Faye


Faye Dunaway




Greta


Greta Garbo





Ava




Ava Gardner






Marlene




Marlene Dietrich







Sandalia Brigitte


Brigitte Bardot





Verónica




Verónica Lake




Tippi




Tippi Hedren






Botín Anita



Anita Ekberg



Todos dignos de una verdadera diva.



lunes, 26 de septiembre de 2011

Un mar de elegancia italiana. Desfile de Versace

Revisando los desfiles de este Milán Fashion Week, puedo decir que uno de mis favoritos fue el de Versace. Inspirado en el océano y con el blanco como rey de la pasarela, esta colección ha sido una de las más delicadas de este año. La sensualidad que siempre ha caracterizado a esta firma se hizo presente con las faldas y los tops cortos (me encantaron); y aunque es un estilo muy lady, los detalles con tachuelas doradas crean un efecto rudo y sexy a la vez.

Definitivamente usaría cada una de estas prendas. Aplausos a Donatella.










viernes, 22 de julio de 2011

¿Por qué en Venezuela no hay moda? Mi teoría

Como dice Shakira, si es cuestión de confesar…debo contarles que desde hace apróximadamente unos diez años, empecé a lamentarme constantemente por no haber nacido en Milán o por no ser la hija perdida de Anna Wintour. Pero, ¿qué hace una niña de esa edad quejándose por algo como eso? La razón es sencilla. Pasaba todas las tardes de mi infancia vistiendo a las 55 barbies que tenía en una repisa de mi clóset y esperando, que cuando saliera a la calle, las mujeres se vieran igual de elegantes y glamorosas que mis muñecas. Eso casi nunca sucedía, y realmente era frustrante para mí. Creo que lo que en realidad quería, era ver de carne y hueso al ícono de moda por excelencia que es Barbie. Comienzo el post con esta historia, porque durante la tarde de hoy, he estado haciéndome la misma pregunta que me atormentaba durante aquellos años. ¿Por qué en Venezuela no hay moda? Sí, es una afirmación dura y no acostumbro a generalizar, pero ustedes saben a lo que me refiero.




Ha pasado el tiempo, acabo de cumplir 21 años y todavía no tengo una respuesta concreta a mi pregunta, pero me he planteado algunas hipótesis. Creo que en Venezuela sufrimos de algo que yo llamo: crisis de identidad generalizada. Vivimos queriendo ser lo que no somos y buscando ser exactamente iguales a otros (llámese europeos, orientales o árabes) con la intención de ver si nos gustamos un poquito. Error, gran error. Vivimos a través de una imitación constante. Gracias a eso, estamos haciendo millonarias a marcas como Hollister y Abercrombie, y no es que sea una neurótica y odie estas firmas pero a veces me parece que la nueva generación sale de shopping al mismo tiempo. ¿O no? Todos tienen la misma ropa. Ya no sé quién es quién.




En medio de esos ataques de frustración fashionista que me dan a veces, he llegado a la conclusión de que necesitamos ser nosotros mismos para crear en esta sociedad un pensamiento más consciente de lo que es realmente la moda.




Cada vez que entro a una tienda, es costumbre que se repita la siguiente escena: mientras voy buscando algo que me guste entre gancho y gancho, escucho del otro lado a una señora repitiendo desesperadamente las típicas frases, “no consigo ropa”, “si estuviese en Europa esto no me pasaría”, “en Venezuela sufrimos para vestirnos”. Puede que la mujer tenga razón, pero yo he intentado ir más allá y acordarme de algo muy básico que creo, debemos entender. No es la ropa, eres tú. La moda es un arte y tu cuerpo es el lienzo. ¿Qué te hace pensar eso? Exacto, tienes que pintarlo como se te pegue la gana. Cada día antes de salir a la calle deberíamos pensar que vestirnos es como dibujar nuestro propio cuadro. Tienes que conocerte, saber lo que te gusta y lo que te disgusta, pero sobre todo lo que te queda bien. La mayoría de los desaciertos en la alfombra roja, no ocurren por el hecho de que el vestido sea una pieza terrible, sino porque sencillamente a Nicole Kidman ese traje no le favorece y punto (claro, hay casos de casos).




Creo, sin temor a equivocarme, que los venezolanos deberíamos dejar de sufrir por cosas que escapan de nuestras manos, como no tener una boutique Carolina Herrera en cada esquina o las mejores fábricas textiles para coser nuestra propia ropa. Si la moda es arte, es hora de que empecemos a expresarnos a través de ella, con lo que hay y con lo que tenemos. Lo mejor del gran universo que es la moda, es que tiene brinda un espacio gigantesco para la individualidad y eso hay que aprovecharlo. Una gran amiga mía, me dijo una vez “Odio las revistas de moda porque se creen que tienen el derecho de decirme lo que tengo que hacer”. Falso. La moda sugiere, tú escoges lo que quieres. Unas perlas con un LDB (Little Black Dress), quizás no sea la última tendencia pero siempre se verá bien. Y así pasa, puedes ser tú misma y estar a la moda. Insisto, en el arte no hay reglas.




Cinzia Felicetti dice en su libro "Absolutamente Glam!" que la mujer que realmente tiene estilo, es aquella que compra una pieza en una tienda de ofertas y aún así se ve glamorosa. A mí definitivamente no me queda duda de eso. Puedes llevar ropa barata con actitud y parecerá que costó 1 millón de dólares, pero si usas un par de Louboutin con apatía pierdes el glamour al instante.




Con decir todo esto no pretendo que mañana seamos una capital de moda en el mundo, ni pasemos a ser los latinos con más estilo del continente. Simplemente al igual que aquella vez, cuando apenas era una niña, sigo soñando con salir a la calle y ver a esas mujeres con ropa increíble y seguras de sí mismas. Así como las barbies. Si queremos más moda, comencemos a transmitir lo que somos a través de nuestra forma de vestir y dejar atrás el miedo a las opiniones ajenas. Si los grandes artistas del mundo, hubiesen temido a que los llamasen locos, no tendríamos a quien admirar ni leer ahora. Sé tú mismo y al primero que lograrás gustarte es a ti. La elegancia, no es más que la combinación de lo que llevas puesto más la seguridad de que se ve bien.

Punto.

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